
Edo López, fundador del Grupo Kobayashi, y Heriberto Gutiérrez, chef del restaurante LagoAlgo, presentan una propuesta a cuatro manos: una barra de omakase y platos colaborativos que abren un diálogo cultural en LagoAlgo.
Hace décadas que México y Japón comparten lazos tejidos con finura. En 1940, el maestro jardinero japonés Tatsugoro Matsumoto sembró las jacarandas que hoy tiñen de violeta la Ciudad de México en primavera. A la luz de esa herencia, celebramos nuestra quinta residencia gastronómica junto a Edo Kobayashi.
El corazón de este encuentro es el omakase, tradición japonesa que nace del verbo makaseru (任せる): “ponerse en manos de otro”. En un menú omakase, el comensal no elige: entrega el control total al chef en un ejercicio de confianza absoluta.
En México no existe una palabra exacta para definirlo pero si se vive esa minuciosidad en el detalle que transforma un ingrediente en un regalo.
Originario de Tijuana, Baja California, Kobayashi es fundador del Grupo Edo Kobayashi, cuya práctica se distingue por un profundo respeto por la cultura culinaria japonesa y una atención rigurosa al origen, la técnica y el gesto. Su trabajo ha consolidado un puente entre Japón y México, no como fusión, sino como un ejercicio de precisión, escucha y continuidad cultural.

RESIDENCIA
Maguro Sake
Ebi Sando
Ensalada de Hinojo
Sopa Dashi
Salmón
Flat Iron
Chayote
OMAKASE
Ebi shinjo
Ostion especial
Sashimi tres pescas
Nigiris
Temaki Shake Kawa
Sopa Miso
Tiramisú de Matcha

Together with producers from Teotihuacán, Xochimilco, and Huasca, we move toward a farm-to-table model. We cook with animal proteins from pasture-raised ranches, seafood classified as sustainable, and fruits and vegetables grown without pesticides. Through the local, we engage in dialogue with the global. As a collaborative platform, we build by sharing through gastronomic residencies.